3.- EQUIPOS DE TRABAJO EN LAS ORGANIZACIONES EDUCATIVAS
Las
organizaciones, al conformar equipos de trabajo cooperativo, pueden atender los
siguientes propósitos:
·
Dividir el trabajo organizacional.
·
Administrar y controlar el trabajo.
·
Resolver problemas.
·
“Aumentar el compromiso y la participación de los
empleados”.
·
Negociar soluciones a conflictos internos.
Con estos objetivos se
promueve la participación del personal en la mejora de los procesos, mientras
se fomenta el aprendizaje, la creatividad y la iniciativa; otras de sus
ventajas, según Franklin y Krieger (citado por en Díaz Barriga y Hernández) pueden
ser: mejorar la comunicación, aprovechar mejor los recursos, ser más eficientes
para resolver problemas, generar decisiones de alta calidad, favorecer el
aprendizaje de la organización, entre otros.
En un trabajo
cooperativo, el grupo de colaboradores requiere estar comprometido “con una
finalidad común o proyecto que sólo puede lograrse con un trabajo
complementario e interdependiente de sus miembros”. Es preciso considerar que
los equipos están integrados por individualidades con sus propias
características, por lo que debe concebirse la heterogeneidad como una
oportunidad para enriquecer los conocimientos de los docentes.
En un “equipo
consolidado, el todo es más que la suma de las partes, su resultado es
sustancialmente distinto a la simple sumatoria del aporte de cada miembro”, para
que realmente exista un buen trabajo cooperativo es necesario que los elementos
que se presentan en la figura se interrelacionen para lograr abatir los
desafíos de la educación.
“…Un equipo de trabajo está compuesto por un conjunto de
individuos que cooperan mutuamente para lograr un solo resultado general. La
división del esfuerzo se enlaza en un solo resultado coordinado, donde el total
es más y diferente que la suma de sus partes individuales…”


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